En entrevista: Pablo Saldarriaga

En Entrevista: Pablo Saldarriaga

“Escogería morirme con un montón de drogas”
Por: Luis Oropo.
oropo@circovip.com

En un café cultural departimos con Pablo Saldarriaga, actor y cantante de la Roja y  ahora, cabecilla del concepto musical Star Stone. Pablo aterriza, come un triple y se sirve el capuccino. Sabemos en qué planeta vive.  Lo que nos falta es saber si respira lo mismo que cualquier otro mortal ¿Estrella o Roca? El lector decide.

Finalmente tu faceta musical y actoral convergen en Star Stone, una historia musical de ciencia ficción humorística ¿Qué tal la experiencia en la dirección de este proyecto?
Star Stone no es una obra teatral, es una ópera funk. Es más un concierto que una cosa teatral. Pero es cierto, es otra cosa esto de dirigir: de verlo todo y estar al tanto de todo. Básicamente los que más trabajan en la actuación son Christian Isla, Rómulo Aseretto, Erika Villalobos y Gabriel Illescas. Yo trabajo más la puesta en escena.
Fuiste asesorado por la frenética Rocío Tovar ¿Con ella la dirección fue más llevadera?
Ella me acompañó más que nada para pulir lo que ya se había estado trabajando tiempo atrás. Rocío tiene mucho oficio: hay muchas cosas que no podía ver. Estaba seguro que ella no iba a dejar que nada se caiga.
¿Cuál es la reacción del público?
El público responde positivamente a este tipo de trabajos, sobretodo porque no se acostumbra verlos en Lima; esa parte irracional que la pasas bien y no sabes definirla…eso lo veo más valioso.
¿Haces de Chico, el grande ¿Cómo se construyó este personaje: es en alusión a algún alcance físico o debilidad psicológica personal?
(Risas) Este proyecto es parte de la grabación del último disco de la Roja; se convirtió en Star Stone. Los personajes somos nosotros mismos: a mí siempre me han dicho enano, es por eso que el personaje se llama Chico…Una cacha a nosotros mismos.
¿Qué pesa más en tu cabeza, la actuación o la música?
Yo soy actor desde pequeño. A los 16 años comienzo profesionalmente. En cambio en la música, me tuve que formar mucho más. Siempre de forma autodidáctica, con mucha referencia a la música popular y con muchas discografías. He agarrado tanta pasión a lo musical que…
¿Se puede decir que eres más músico que actor?
Actor soy de siempre, músico lo he tenido que trabajar.
¿Cómo defines tu trabajo musical? Blues, rock, funk…
Siempre me interesó mezclar la escena. Ya se hacía el show con la música: Alice Cooper salía con sarcófagos y Ozzy Ousborne con cadenas. Imagina que el cantante de Iron Maiden aparecía con una momia gigante. Por ejemplo, el grupo Funkadelic hacía una puesta media carnavalesca y era lo que más me interesaba; este tipo de movimientos se trabajan en muchos lados del mundo; hay un grupo, The Clowns, que trabaja polka-jazz, es un trío, y el que canta es un acordeonista pintado de un clown patético y su voz es histriónica. Todo se basa en grupos de trabajos que no necesariamente parten de un grupo de rock o actoral: la conjunción de artistas diferentes. Aquí mismo hay espectáculos en el restaurante La Mar, de teatro con la comida, y hay performance de buffets con danza…
Y hablando de tendencias y movimientos ¿Consideras que existe un movimiento compacto y cultural con Uds: La Roja Funk, aunando a lo que hace Rocío Tovar, Carlín, con los Fumakaka, etc. ¿Tú crees que es una especie de tribu artística compacta que sabe lo que quiere?
No es compacta. Consciente de qué es lo que quiere, sí. Hay gente que experimenta para hacer cosas juntas. Rocío trabaja con un vestuarista como Pepe Corzo, que también da su aporte en otras áreas. Simplemente nos juntamos con los artistas que nos interesan; todos pueden ser personajes. Esto viene desde mucho antes: en Frágil, Andrés Dulude, ya hacía cosas de clown. Entre Queen y Nirvana hay diferentes formas de plantearlo, desde el performance hasta la manera desnuda y desenfadada. Hay una tendencia interdisciplinaria, se mezcla la gente…
En entrevista: Pablo Saldarriaga ¿Qué vas a hacer ahora que se separe la Roja Funk?
No sé. Star Stone me parece que tiene un poco más de vida. Todavía no grabamos el disco; recién vamos a grabarlo: se va hacer una campaña para lanzarlo en diciembre, para presentarlo en la universidad de Lima, vía web, quizá viñetas de la historia, y sacarlos periódicamente en la página web (www.starstone.com.pe)
¡Estás embalado con el proyecto!
Es que la inversión está hecha; tenemos que integrarlo a gente de otras áreas artísticas; viene el disco y mucho más, videoclips, cómics, exposiciones, etc. No me parece sacarte la mugre para que una cosa dure un mes y chau.
¿Qué imagen o sonido rescatarías de tu niñez?
Siempre recuerdo que estoy jugando con unas latas en el patio de la casa de la abuela. Como si fuera mi ejército… y las latas que no me gustaban eran los malos.
¿Cuál fue tu forma de aprender teatro?
Nunca trabajaba texto. Me gustaba más el grupo de danza y teatro, a partir del cuerpo, y luego un poco de Stanilavsky, con profesores alemanes, acá en el centro cultural de la Católica.
¿Cómo sobrevive un actor nacional en estos momentos?
Un actor puede tener mejor vida, depende de la estrategia con la cual manejes tu carrera: en eventos, talleres, en universidades. Los Medios no lo son todo.
¿El público es el de siempre?
En parte hay una cosa centralizada en esta parte de Lima, te digo de Pueblo Libre a Chorrillos, a la Molina; pero también hay otros sectores como conos (Lima Sur o Norte), donde llegan grupos de teatros uruguayos, argentinos: festivales internacionales, como los que promueve el Británico.
¿Qué ondas con tu época de Torbellino ¿Por qué valoras sólo lo mercantil antes de rescatar algún progreso?¿Lo Borrarías de tu hoja de vida?
No, porque Torbellino me dio llegada a todo el Perú, a todo el público posible.
¿Cómo lo sentías desde adentro, acaso era una especie de Menudo?
No la pasaba mal. Me aburría a veces. Esta cosa que me aburría no es exclusividad de Torbellino, se puede dar en otro grupo como Maná, Phil Collins, o RBD; esta cosa de hacer el mismo show durante un año y más; le puede pasar a Madonna o Jackson. Si Perú Ja, ja, lo hago durante un año, ¡me vuelvo loco! y deja de hacer un feeling. Era muy chiquillo y no tendría muy clara la cosa. Aún así, hice lo mío a futuro, un funk-rap, funky…
¿Cuál es la mayor diablura que has hecho en tu vida?
Silencio. (Pablo ríe). Expiar, soy voyeur, eso es chévere.
¿Cuál es tu comida favorita?
Jaaaaaaa. No sé. Como todo lo que puedo. Especialmente la comida marina.
¿Estás de acuerdo con un Ministerio de Cultura?
Sí, necesitamos defenderla. Aunque parezca medio romántico es el espíritu de una nación. Ante el TLC y la Globalización, deberíamos reforzar nuestros productos culturales o marcar sus diferencias con otros países, para que nos reafirme como nación. Cosas como lo que está tratando de hacer Gastón Acurio con nuestra comida, como todo un movimiento y lo está logrando. Que se cree industria, que la gente se siente orgullosa. Nosotros podemos decir que tenemos la mejor comida del mundo, quizá no sea cierto pero es lo que nosotros sentimos.
¿Qué opinas de la satanización con que ha propinado la sociedad, a este baile “el perreo chacalonero”?
(Risas) Es parte de la evolución. Es posible que en Centroamérica o en Brasil, hayan bailes más fuertes o iguales con respecto a la sensualidad y sus variantes al bailar, pero quizá sus pueblos están acostumbrados y preparados para otras cosas.
¿Cuál es tu trago favorito?
Últimamente el whisky…
¿Qué cosas haces para desestresarte?
Dormir, cocinar, chatear.
¿Cómo te ves de acá a diez años?
Inventando proyectos, como Star Stone.
¿Alguna predilección por el talento actoral de algún colega?
Mis actores son Paul Vega, Christian Islas.
Finalmente, si te dieran la oportunidad de escoger dos caminos para tu muerte ¿Cuál sería, durante el sistema orgásmico o después de ello?
(Risas) Bien drogado. Sí, escogería morirme con un montón de droga.