En Entrevista: Julián Legaspi

Crónica: La Calesa

Por: Eduardo González.

Llevo más de dos años yendo a la Calesa. Muchas veces con amigos o compañeros de trabajo, con la intención de pasar un buen momento, relajarme del estrés del trabajo y realizar todas aquellas actividades que uno hace cuando desea salir a tomar un trago.

Conozco al barman, he conversado con él cada vez que me he sentado en la barra. Sin embargo, a pesar de tener cierta familiaridad con el local y con las personas que atienden, nunca había tenido la posibilidad de conversar más de unos minutos con ellos. Esta vez logré conversar con Sammy (el maestro barman), Erasmo (el aprendiz de barman) y el gran Modesto (barman, mozo y consejero).

Eran cerca de las seis de la tarde cuando llegué al local, la luz tenue, el olor a madera y el silencio me recibieron. Abrió la puerta Sammy con su colorido chaleco de barman y comenzamos a conversar. Con más de 39 años como barman, comenzó con 16 años en el Hotel Europa del Centro de Lima que aún existe,  y lleva más de 36 años en la Calesa. Nos contó acerca de cómo nació el Pisco Sour, defiende que el Hotel Maury fue el creador de este trago  y nos brinda más de un secreto y una advertencia. Para hacer un buen Pisco Sour, afirma Sammy, sin duda todo comienza desde la elección de un buen pisco. “Yo utilizo el pisco de uva quebranta porque es más seca, otra gente prefiere las aromáticas pero yo no, el acholado proviene de la combinación de tres uvas.  Pueden existir miles de uvas en el mundo, pero la quebranta es peruana y no hay otra”, afirmó.

La semana pasada se realizó el Festival del Pisco en Lima y La Calesa no podía faltar. Es su segundo año consecutivo participando, lo que les permitió presentar nuevas combinaciones, y por supuesto deleitar al público asistente. Con tanta trayectoria, es lógico que muchas celebridades hayan visitado este bar tradicional de San Isidro. Sammy nos cuenta que han ido personajes como Verónica Castro, el ex Presidente Pérez de Venezuela, nuestra Sra. Mundo, entre otros.

La Historia

La Calesa nació entre los 60´s 70´s, época en la cuál el dueño era Augusto Prado, quien lo inauguró con el afán de reunir a sus clientes y hacer negocios con la aseguradora Pacífico. Después de cuatro años vio que el negocio no le resultaba y lo vendió, y terminó comprándolo el señor Sotil quien era administrador en ese entonces. Luego hubo problemas con la SUNAT que embargó todo lo que tenían; cuadros, muebles, hasta desmantelaron las paredes. Luego fue adquirido por el tercer y actual dueño.

La Calesa no comenzó como un bar ni vendiendo la gran cantidad de Pisco Sour que ahora se vende, era un restaurante, sólo que se preparaba un buen Pisco Sour y  la gente se pasaba la voz, y la barra se llenaba. “Los clientes nos hacían pedir permiso al dueño para sentarse a la mesa porque estaba prohibido y luego ya no eran 10 clientes los que pedían eso sino 20, 30 y al final se optó por vender tragos en la noche” contó Sammy.

Sammy comentó que pasaron por muchas cosas, y ahora prepara uno de los Pisco Sour más solicitado de Lima.  Ha atendido a varias generaciones, ahora atiende a los nietos de sus primeros clientes. “Nos hemos convertido en parte de la familia de nuestros clientes, muchos de ellos se han casado por mi culpa, vinieron acá, conocieron a una chica, le pusimos un poquito de “amor y de ayudita”, y luego vienen con el vestido de novia a tomarse fotos y a tomar su Pisco Sour. Somos culpables hasta de trillizos” contó.

Luego conversamos con Modesto, quien realmente nos dio una cátedra del por qué la Calesa sigue vigente, y sobre todo de cómo atender al público.

Modesto tiene el mismo tiempo que Sammy en la Calesa, aunque la gente diga por allí que Sammy le lleve un poco más de pelo. Sin duda es un hombre que tiene real vocación para atender al público, se jacta de haber dejado satisfecho hasta al más difícil de los clientes. Especialmente nos narró una anécdota con el hermano de un ex presidente a quien nadie soportaba y que nunca dejaba propinas hasta que al final del año, en agradecimiento le dio una propina de 200 dólares.

Durante tres décadas el Perú pasó por dictaduras, hiper inflaciones y terrorismo. La Calesa fue testigo de las diferentes etapas que vivió nuestro país. En épocas de apagones la mejor solución eran las veladas románticas a la luz de una vela.

Luego conversé con Erasmo, quien afirmó que Sammy es un buen maestro y que tiene mucho que aprender de él.

Sin lugar a dudas ha sido una de las experiencias más bonitas que he tenido, conversé con estas tres personas y he aprendido mucho, viendo que no solo la calidad del producto que se ofrece tiene que ver con el éxito del lugar sino también la atención.

Finalmente Sammy hizo una recomendación muy sabia: “Máximo tres Pisco Sour, porque más de tres yo no me responsabilizo”.